
"Sentada en tu oficina, otra vez te espero mientras tu café se enfría"
Escribió en el pizarrón de notas después de haberlo esperado toda la mañana. Ella de verdad deseaba poder ir con él a desayunar.
Entonces, de pronto estaba sentada en el jardín con la bicicleta junto a los pies, vio su reloj y se percató de que aún era muy temprano. Para ella siempre era temprano.
Apenas había regresado a la ciudad después de haber concluido Letras en la Universidad. Se recostó sobre el jardín, sintiéndose sola la, sin él. Fue cuando empezó a recordar cuando se conocieron; El último viernes de cada mes, la acomodada familia hacía reuniones en casa para conmemorar otro mes de éxito en la compraventa de acciones, para ese fin de semana, ella estaba desocupada, así que decidió visitar a la familia.
Saludó a su mamá y a sus hermanos, pero esta vez su padre estaba ausente.
-¿Y dónde está mi papá?. Le preguntó a su mamá.
-Buenos, pues ha decidido no venir más a las reuniones. Dijo en voz baja su mamá.- Parece que le ha cansado la rutina billar-cena-billar
-Me parece genial la idea. Sonrió.
En definitiva, ella odiaba la rutina billar-cena-billar, pero veía las reuniones como momentos felices para visitar a la familia y así evitar el consumismo en Navidad y los amargos cumpleaños llenos de recuerdos pasados.
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En ese momento vibró el celular, revisó y vio que era un mensaje de él.
"Amor, de verdad, lo siento, pero no podremos reunirnos hoy. Te quiero"
Sí, así era siempre que ella llegaba sin avisar, no había tiempo para ella.
Subió a la bicicleta intentando no llorar y buscó un lugar para poder estar sola...
CONTINÚA:)